El Rincón del Turista

El Rincón del Turista
José Miguel Balcera Barrero

jueves, 27 de abril de 2017

EL TURISTA DEL SIGLO XXI: PRINCIPALES TENDENCIAS

El turista ha ido evolucionando en paralelo al desarrollo del sector, ya que aquella oferta limitada durante el período de la explosión del turismo de masas a mediados del siglo XX queda algo lejos del actual y vertiginoso desarrollo de un nuevo escaparate de productos y servicios que caminan en paralelo a la innovación, al desarrollo y al progreso.

Así pues, en el sector turístico la palabra evolución va de la mano del cambio, siendo el turista el principal protagonista en todo proceso, destacando unos cambios en los hábitos de consumo:
  1. Más por menos. Cada vez queda más lejos la consideración de que el uso y disfrute de la actividad turística estaba destinada a segmentos de demanda de alto poder adquisitivo, ya que a raíz del boom del siglo XX, el sector turístico ha ido desarrollando un amplio abanico de posibilidades que han permitido disfrutar de la actividad a amplios segmentos de demanda, midiéndose el uso de la misma cada vez más por el valor experiencial que por el material. Así pues, la democratización del lujo ha llevado a muchos consumidores a demandar servicios de primera categoría a precios adaptados y asequibles, considerando al turismo como un derecho inducido por el aumento de unas expectativas encaminadas a satisfacer una necesidad que pasa a ser básica.
  2. Cazadores de ofertas. Cada vez es más frecuente también la búsqueda de experiencias turísticas "low cost", suponiendo dicha preferencia una pérdida de contenidos en la prestación del producto/servicio turístico, ya que numerosos segmentos de demanda en búsqueda activa de ofertas están dispuestos a renunciar a ciertos "privilegios" con el fin de alcanzar el objetivo último de pagar un precio bajo por la contratación de un servicio turístico. Aquí entran en juego las estrategias de precios empresariales, las cuales se basan en el precio para posicionarse ante un mercado expectante por descubrir ofertas.
Por otro lado, es importante decir que desde la gloriosa época clásica, el ser humano se ha demostrado una clara preocupación por la salud y el bienestar personal, teniendo especial relevancia el flujo turístico inducido por las motivaciones que acabamos de describir. El tiempo libre se convierte en una inyección revitalizante ante la vida rutinaria, ajeteadra, cobrando protagonismo el "turismo sanitario", caracterizado por que sus consumidores seleccionan tratamientos de diversa índole en lugares distintos al de su residencia, ya sea por motivos económicos, por la espera o por la necesidad del uso de un servicio que no esté disponible en su zona. El turismo sanitario internacionales es cada vez más frecuente por este motivo.

Otro aspecto que caracteriza al turista del siglo XXI es el gusto por la personalización, influenciada por la capacidad de decisión y la solvencia económica de un consumidor que se posiciona en el centro de una cultura que alberga una infinita variedad de ofertas. Por todo ello, la demanda de productos y servicios a medida ofrecen la importante tarea para las empresas turísticas de diseñar ofertas a medida, que se separen en parte de la creada de manera general para el turismo de masas tradicional.  La tecnología facilita las posibilidades de personalización, y a medida que se vaya sofisticando, lo probable es que las demandas de los consumidores evolucionen en la misma dirección.

Continuamos con un aspecto muy importante en el turismo, la práctica de una actividad turística sostenible, la cual también caracteriza al turista del siglo XXI, el cual cada vez más considera de suma importancia el respeto hacia el medio que visita en paralelo al disfrute de la cultura del destino. El respeto hacia el medio ambiente se convierte en una obligación hacia la cultura y hacia el enclave visitado, sirviendo tal concienciación para las empresas turísticas, las cuales ofrecen una amplia oferta de actividades turísticas experienciales que establecen una consonancia entre el uso y disfrute del lugar para satisfacer sus necesidades respetando el respeto del mismo para asegurar su conservación para el uso y disfrute de generaciones futuras sin coaccionar lo natural.

Otras tendencias a destacar:
  • Vidas múltiples. Nos encontramos ante una oferta y una demanda caracterizada por la multiplicidad, cuyos protagonistas, los consumidores destacan por poseer una vida cambiante en función del momento y de la situación. Por ejemplo, un profesional del sector que viaje a menudo por motivos de negocio, puedo hacerlo en clase preferente o hacer uso de establecimientos de alojamientos y restauración de alta categoría, aunque cuando llegue la hora de ejercer la actividad turísticas por motivos de ocio en su período vacacional puede preferir hacer uso de la clase turista y de otro tipo de establecimientos turísticos.
  • La economía de la experiencia. Asistimos al paso del apego material al apego experiencial, todo ello condicionado por el aumento del nivel adquisitivo de un turista en edad madura normalmente, que ya tiene cubiertas sus necesidades materiales y busca alcanzar un estatus social a través de las experiencias vividas en la realización de la actividad turística. La cúspide jerárquica de su sistema de motivaciones está coronada por las EXPERIENCIAS.
Presentación: José Miguel Balcera Barrero.

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