El Rincón del Turista

El Rincón del Turista
José Miguel Balcera Barrero

jueves, 2 de febrero de 2017

EL VALOR DE LA EXPERIENCIA TURÍSTICA, DIGITALIZACIÓN VS TRADICIÓN

¿Cuántas veces nos ha apetecido desconectar y disfrutar de un entorno diferente al de la rutina diaria?, ¿Cuántas veces hemos experimentado ese sentimiento que nos envuelve al pensar en viajes que quedarán por siempre marcados en nuestra retina y en nuestra mente?, ¿Por qué nos ponemos nerviosos cuando se va acercando la hora de hacer turismo?.

Podría plantear infinidad de preguntas relacionadas con el turismo, pero la respuesta a todas ellas giran en torno a dos palabras claras:  TURISMO EMOCIONAL.

La sociedad del siglo XXI se encuentra inmersa en una revolución digital que alcanza una magnitud sin precedentes, todo ello orientado a facilitar la comunicación entre las personas y a establecer un proceso de gestión carente de complicaciones o dificultades.

Si analizamos en profundidad cada segmento de demanda resultante de una rigurosa investigación de mercados, nos encontramos que muchas personas caminan en paralelo al vertiginoso avance que las NNTT de la información y de la comunicación, existiendo sin embargo un porcentaje bastante significativo de clientes potenciales que no tienen una idea del todo amoldada de la importancia de la era tecnológica, siendo la tradicionalidad su carta de presentación.

Ambos grupos de turistas, a los cuales llamaremos digitalizados y tradicionales buscan un mismo fin, el uso y disfrute de un destino turístico para la satisfacción personal de unas expectativas creadas a la hora de seleccionar el destino para ejercer la actividad turística. Por supuesto, a partir del uso y disfrute del destino turístico se establecen una serie de bifurcaciones hacia diferentes variables tales como motivo de visita, tipología turística seleccionada, etc.

La industria turística está presente durante todo el proceso de la actividad, siendo el turista digitalizado el que se sumerge en un exhaustivo estudio a priori de efectuar su viaje, valiéndose de una amplia variedad de instrumentos que le suministrarán respuestas ante ciertas dudas acaecidas en la etapa de selección del destino turístico.

Para ello usará Internet, herramienta poderosa que permite al usuario una previsualización de su experiencia a través de un larguísimo listado de fuentes: redes sociales, blogs de viajes, comentarios de personas que ya han disfrutado del destino, páginas webs de empresas turísticas (alojamiento, transporte, restauración, intermediación, infomediarios...), sin olvidar el boca a boca, canal de comunicación muy importante para ambas tipologías.

Una vez establecida una "planificación provisional" de su aventura, el turista digitalizado avanza hasta el siguiente punto, la maquetación de su experiencia, estableciendo una minuciosa selección de elementos que compondrán su particular "paquete turístico a la carta", siendo cada vez más común la organización sin ayuda de agencias de viajes, aunque no nos debemos de olvidar de la actividad profesional de las mismas y su mejora según las estadísticas en los últimos tiempos.

Mientras el futuro turista elabora la base de su experiencia, nunca olvida ni deja de sentir esa sensación de disfrutar y sacarle el mayor partido posible a la multitud de experiencias que tiene la seguridad que vivirá en el destino, siendo esa sensación la base más motivadora en todo el proceso, estando por encima de la era de la digitalización, ya que las NNTT ayudan y hacen más cómoda la experiencia del turista, pero la experiencia que el mismo vive, siente, disfruta y comparte antes, durante y después de su viaje lo supera todo.

Una vez en el destino comparten a tiempo real el desarrollo de su actividad turística gracias a la tecnología de internet móvil (fotografías, comentarios, redes sociales..) intentando dar a conocer que están involucrados de manera completa en la cultura del destino. Así pues, las infraestructuras turísticas, las empresas turísticas, la digitalización y cualquier elemento que facilite al turista su aventura servirán como eje de conexión entre el turista y el disfrute de experiencias, fin último.

El turista tradicional que no da valor a la evolución tecnológica se valdrá de métodos tradicionales para planificar y disfrutar de su experiencia, siendo el método más tradicional el boca a boca con personas que ya hayan visitado el lugar en cuestión, estableciéndose un criterio de selección de destinos menos riguroso que el efectuado por el turista digitalizado, ya que la mayoría de la oferta turística no es conocida en profundidad por esta tipología de turistas.

Normalmente acuden a agencias de viajes buscando un consejo sobre que destino visitar o una planificación concreta si el destino ha sido seleccionado, no efectuándose una búsqueda significativa en internet sobre el destino a visitar.

Una vez en el destino estos turistas se sorprenden al contemplar una oferta más amplia que la esperada, siendo el disfrute de la misma emocionante y las experiencias vividas únicas, utilizando en menos medida la tecnología de internet para compartir a tiempo real el desarrollo de su actividad.

Sea cual sea el tipo de turista, digitalizado o no, otorgan un valor incalculable a la experiencia turística, siendo el sistema de sugestiones en el destino lo que determinará el grado de cumplimiento de sus expectativas.

Presentación: José Miguel Balcera Barrero.



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