El Rincón del Turista

El Rincón del Turista
José Miguel Balcera Barrero

martes, 20 de septiembre de 2016

FIBES COMO REFERENTE DEL SEGMENTO MICE EN SEVILLA

El Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla representa un punto de encuentro para todo tipo de reuniones, congresos, incentivos, espectáculos, ferias y un sinfín de eventos que atraen a miles de personas cada año.

Inaugurado en 1989, diseñado por el arquitecto Álvaro Navarro Jiménez, recibe el nombre de FIBES (Feria Iberoamericana de Sevilla), en conmemoración a la famosa y mundialmente conocida Exposición Iberoamericana que Sevilla albergó en el año 1929, de la cual podemos apreciar a día de hoy algunos de sus pabellones por la zona del Prado de San Sebastián y por el Paseo de la Palmera.

Es significativo el impulso del Sevilla Convention Bureau, el cual cierra el ejercicio de 2015 con un total de 275 eventos captados, sumando una participación de 71.446 personas, logrando así los mejores datos de si historia. Todo ello se traduce en un impacto económico para la ciudad de unos 100 millones de euros.

La estructura original de FIBES ha protagonizado desde el inicio de su andadura multitud de certámenes y ferias de gran tamaño, disponiendo de  3 enormes pabellones de 7.200 m2 cada uno, con una edificio central (cúpula), siendo este último lugar Palacio de Congresos.

Destacan las bellas cascadas que bordean la plaza exterior del reciento, siendo la cúpula amplia y luminosa, la cual sirve de acceso principal a los pabellones y a la totalidad de las salas del presente edificio (dos auditorios, salas pasarelas, salas VIP, oficinas y restaurantes.
 Toda la zona exterior se complementa con dos triángulos de 3.500 m2 cada uno, pudiéndose celebrar en ese lugar eventos de todo tipo al aire libre.

Espacios
Auditorio Al-Ándalus              1.029 personas
Auditorio Itálica                       423 personas
Salón Multiusos Albaicín         500  personas
Sala Ronda                                175 personas
Salón Bahía                               175 personas
Sala Marismas                          75 personas
Sala Mezquita                           75 personas
Sala Cazorla                              66 personas
Sala Mojácar                             50 personas
Sala VIP                                     260 m2
Sala Club                                   170 m2  
Así mismo, el citado espacio dispone de 2 despachos dobles de 32 m2 cada uno, 4 despachos simples de 16 m2  cada uno, una cúpula de 380m2  ,un hall en la planta alta de 698m2 , un hall en la planta baja de 368m2  y 3 pabellones de 7200m2 cada uno, todo ello culminado con 2 triángulos exteriores de 3500 m2 cada uno.

FIBES II, COMPROMISO Y APUESTA POR LA EXCELENCIA

La ampliación de FIBES fue diseñada por el arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegra, la cual fue inaugurada en Septiembre de 2012, compuesta por 3 módulos:

 - Módulo A: nos encontramos ante uno de los accesos principales al Nuevo Centro de Congresos y la pasarela de unión con las instalaciones actuales, disponiendo de 7 salas multiusos de 32 pax cada una, 6 salas multiusos de 12 pax cada una, 2 salas multiusos de 139 pax cada una, una exposición interior de 687 m2 y una exposición exterior de 678m2 .

- Módulo B: se trata del edificio central con accesos desde los módulos A y C. Compuesto por tres niveles, el módulo B alberga 20 salas configurables de 1.250m2 cada una, una zona de exposición y registro de 2.500m2 , una zona de catering de 2.200m2 , una almacén / zona multiusos de 1.009m2 y 4 oficinas de secretaría de 23-35m2 .

- Módulo C: este móDulo se destina principalmente al Auditorio, con capacidad para más de 3.200 personas, y 620 m2 de escenario, existiendo la posibilidad de usarlo como dos auditorios. La citada zona se compone de 3 auditorios de 1.940 pax, 340 pax y 400 pax respectivamente, 4 salas adicionales (club con 105 pax, sala multiusos 1 con 105 pax, sala multiusos 2 con 130 pax y sala de prensa con capacidad para 100 px). El módulo C se complementa con 3 salas VIP de 36m2 cada una y 4 camerinos de 30m2.

Presentación: José Miguel Balcera Barrero

sábado, 3 de septiembre de 2016

EL LEGADO DE LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1.929: HISTORIA DEL PARQUE DE MARÍA LUISA

 Hasta el siglo XIX Sevilla disponía de pocas zonas verdes públicas, creándose ese siglo el Paseo de Cristina, el paseo del Duque y las Delicias, produciéndose una importante transformación en las inmediaciones del Paseo de este último.

El Palacio del Colegio Seminario de San Telmo fue el lugar seleccionado como lugar de residencia por parte de los duques de Montpesier, Antonio de Orleans y su esposa, María Luisa de Fernanda, hermana de Isabel II. El hijo de Luis Felipe de Francia, último hijo del rey de Francia en aquella época se instala así en un palacio comenzado por Antonio Rodríguez en el año 1755, edificio que recuerda la tradición marinera de Sevilla y en cuya fachada monumental establece una imagen del santo que le da nombre al palacio.
 
La compra del palacio por parte de los duques de Montpesier se produce en el año 1849 tras su huida de Francia causada por la revolución de 1848, siendo seleccionado dicho palacio y los jardines anexos lugar de morada en su nueva vida en España. Posteriormente, los duques compran parcelas colindantes para ampliar su zona ajardinada, destacando la de Isabela, San Diego y el jardín de climatización de J.B. Enriquez.
 
El encargado del nuevo trazado de las zonas adquiridas fue el jardinero francés Lecolant, el cual creó un jardín de un estilo paisajista inglés recargado, destacando el toque romántico con rías, praderas, montañas, fuentes, quioscos, pajareras, gimnasios, columpios, etc., conservándose una zona delimitada para huerto de cítricos.
 
El tiempo pasa y Antonio de Orleans fallece en 1890 y su esposa entiende la necesidad de una Sevilla que apostaba por un desarrollo moderno, influyendo también el deseo de la viuda de dotar a la ciudad de un extenso y ameno parque para el uso y disfrute de todos los sevillanos. Así pues, en 1893, María Luisa cede parte de sus jardines al ayuntamiento de Sevilla, estableciéndose una calle que separaba dichas zonas cedidas de las dependencias de su palacio.
 
LA INFLUENCIA DE LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA DE 1929
 
Unos años después, Sevilla protagonizó un hito histórico que marcaría un antes y un después en su historia cultural, la celebración de la Exposición Iberoamericana de 1929, la cual en un principio iba a ser Hispanoamericana, pero tras la entrada de Portugal en la misma se catalogó como Iberoamericana. El comité organizador se enfrentó a una difícil decisión, el lugar donde se ubicaría la exposición, ya que en un futuro ello supondría realizar un ensanche para la capital hispalense.


Ante la llegada de tan colosal evento, el ayuntamiento de Sevilla pone a disposición para la celebración de la exposición el Parque de María Luisa, la huerta de Mariana, las Delicias y el Naranjal. Aníbal González, arquitecto de la exposición, presenta un proyecto donde definía la localización y el trazado de la exposición, siempre con una idea de crecimiento indefinido con un gran eje quebrado en tres tramos que salvaba la superficie del parque.
 
El comité organizador encomendó al jardinero francés Jean Claude Noclas Forestier la remodelación del recién adquirido Parque de María Luisa. El jardinero envía un anteproyecto donde respetaba la mayoría de la arboleda existente y proponía una verja ligera como cierre, con la intención de que el parque se convirtiese en un espacio abierto.
 
Aprobado el anteproyecto en 1911, Forestier comienza con tan importante remodelación cumpliendo lo establecido, siendo ya un proyecto definitivo. La fuente de inspiración del jardinero francés se halla, como bien expresaba en la memoria descriptiva del anteproyecto, en los jardines de Aranjuez, y en los jardines del Alcázar, Generalife y Alhambra, creando un espacio complejo de compartimentos cerrados de estilo oriental, separado por setos.


Además de los árboles, el jardinero respetaría también los principales elementos ordenadores del mismo, como la avenida transversal que unía al Prado de San Sebastián con el Paseo de las Delicias y el estanque de los patos con su isleta central. A diferencia del anterior modelo de aire romántico que se caracterizaba por un gran número de sendas irregulares con curvas libres, entre macizos verdes, el diseño de Forestier presentaba un rígido esquema de ejes monumentales conectados ortogonalmente.

Los ejes se unían virtualmente en la isleta central de los patos que respetó, y terminaba el longitudinal en dos amplios espacios con remate absidial (glorieta de los lotos y fuente de los leones), ubicándose en los lados menores los porches. Todo ello recordaba al patio de la Alberca de la Alhambra de Granada.
 
Destaca también el diseño de la Fuente de los Leones, con una fuente ochavada con leones en cuatro de sus frentes que se articula con el eje principal mediante un estanque surtidor entre arrayanes, el cual recordaba al patio de los Leones del alcázar de Granada. Tras la fuente, se ubica el conocido monte Gurugú, un montículo cuyo nombre se adopta de la geografía marroquí, que expresa el reflejo de la relación de Sevilla con la guerra española en dicho territorio.
 
Así pues se configura el nuevo canal de Alfonso XIII, orientado al eje anteriormente citado, inscribiéndose en dos grandes avenidas de mayor longitud que conforman un recinto rectangular, uno de cuyos lados lo forma el eje transversal del que hemos estado hablando anteriormente.
 
El parque presenta un aspecto melancólico y romántico en los meses de invierno, estallando en primavera, destacando los plátanos de la avenida de Hernán Cortés, la Jacaranda en la Plaza de América o los cipreses calvos del monumento a Bécquer, completándose la decoración del parque con macetas, bancos de ladrillos, monumentos, grupos escultóricos y la instalación de un nuevo alumbrado eléctrico que sustituyó al de gas.
 
Así pues las obras de remodelación se realizan y se acuerda destinar una cantidad de 80.000 a 100.000 pesetas anuales para el mantenimiento del parque, produciéndose la esperada inauguración el primer día de la Feria de Abril de 1914 con un tema pendiente aún, la conexión del parque con la exposición y la necesidad de más terreno, solucionándose esta última cuestión con al cesión que hizo la iglesia, heredera de del palacio de San Telmo al morir la infanta, de parte de los jardines del mismo a cambio de un edificio para seminario. Estos terrenos, más la antigua huerta de Mariana más otros terrenos hicieron posible la conexión que se realizó por la plaza de América y por la plaza de España.
 
Forestier fue el encargado de la remodelación de los nuevos terrenos para la conexión con el parque y el de la nueva parcela próxima al Prado de San Sebastián, quedando así el parque y la exposición unidos de manera definitiva.

Así pues, el resultado final es el de un parque romántico por su herencia con los antiguos jardines del palacio de San Telmo, historicista y regionalista, con elementos islámicos (estanque de los lotos), acorde con la nueva corrientes francesas sobre parques urbanos sin perder la tradición andaluza, adquiriendo así un carácter único.
 
Aníbal González, arquitecto de la exposición Iberoamericana de 1929 propuso la utilización del parque como biblioteca pública al aire libre, surgiendo a raíz de la citada propuesta los monumentos que engalanan  al parque como el de Bécquer, Benito Mas y Prat, José María Izquierdo, Fernán Caballero, los hermanos Álvarez Quintero, etc., trasladándose tal proyecto hasta la misma Plaza de España. Todos los monumentos ofrecían a los usuarios las obras de los literatos, con librerías de cerámica vidriada repletas de libros. Esta iniciativa se llevaría a cabo en otros parques contemporáneos, como el del Retiro de Madrid.
 
EL PARQUE DE MARÍA LUISA TRAS LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA DE 1929
Tras la celebración de la exposición, se asiste a un deterioro general del parque y de sus plantaciones, y las especies más rústicas, como los eucaliptus, fueron colonizando al resto. Tras la guerra civil, en el año 1956 se inicia una labor de clasificación de especies vegetales según su calidad, desarrollo y ubicación dentro del parque, sus efectos botánicos, paisajísticos y ornamentales.
 
Simultáneamente comenzaron las labores de restauración del parque, como la reposición de las figuras de terracota en el Pabellón Real, la sustitución de los leones de la conocida fuente o de los jarrones de la Plaza de América. Se construyó la rosaleda de Doña Sol,  se creó la glorieta de Luis Montoto, se restauró la glorieta de Goya, se restauraron las fuentes de la Ranas y la glorieta de los Hermanos Machado entre otras acciones.
 
En relación a la labor de azulejería y cerámica albergada en el parque cabe decir que representa una importante labor de un oficio tradicional que se repartió entre algunas de las fábricas sevillanas más importantes de la época como por ejemplo las Manuel García Montalván, José Mensaque, José Laffite, San José, etc.
 
No nos debemos de olvidar así mismo de la labor estatuaria del parque, destacando zonas como las dieciséis victorias  aladas sobre columnas de la Plaza de América o La Ciencia y el Trabajo, El Genio y el Arte en la Plaza de Covadonga.
 
 
RINCONES, MONUMENTOS Y EDIFICIOS DESTACABLES DEL PARQUE DE MARÍA LUISA
  • Estanque de los Lotos
  • Estanque de los Patos y templete (pertenecía a los jardines originales de San Telmo).
  • Estanque y fuente de las Ranas
  • Fuente de los Leones.
  • Glorieta de la Infanta María Luisa
  • Glorieta de Bécquer.
  • Glorieta de Luis Montoto
  • Glorieta de Luca de Tena
  • Glorieta de Rafael de León
  • Glorieta de los hermanos Álvarez Quintero
  • Fuente de los Toreros.
  • Glorieta de los Hermanos Machado
  • Glorieta de Rodríguez Marín
  • Glorieta de Cervantes
  • Glorieta de Ofelia Nieto
  • Rosaleda de Doña Sol
  • Plaza de América
  • Palacio de las Industrias y Artes Decorativas
  • Pabellón Real
  • Pabellón de Bellas Artes
LA PLAZA DE ESPAÑA
 
De planta semielíptica, Aníbal González fue el arquitecto encargado de su diseño, cuyo proyecto sufrió varias modificaciones, ya que inicialmente se pensó en la plaza como un stadium para espectáculos al aire libre.
 
Alberga una impresionante balaustrada de cerámica y se ubica sobre una ría, cruzada por puentes de cerámica, estando dividido en sectores como provincias el gran palacio que la circunda, pudiéndonos encontrar escudos y emblemas de todas las provincias que alberga.
 
Los usos del edificio han sido de variada índole, desde  Escuela de Arte y Oficios, pabellones de Industria y Agricultura junto con el palacio de Actos y Fiestas hasta Capitanía General y Gobierno civil.
 
La idea preconcebida de stadium  quedó sin efecto tras la colocación de la gran fuente luminosa central de Vicente Traver, que rompe con el esquema original.




Presentación: JOSÉ MIGUEL BALCERA BARRERO