El Rincón del Turista

El Rincón del Turista
José Miguel Balcera Barrero

miércoles, 20 de abril de 2016

LA OFERTA TURÍSTICA DE LAS EMOCIONES

Como bien he detallado en diferentes publicaciones, la psicología juega un papel crucial en nuestras vidas, por lo que dependiendo de la naturaleza de las emociones protagonizadas, así será la solidez de la base de la relación visitante-destino.
 
Con el paso del tiempo, la vida evoluciona, en todos los aspectos que podamos imaginarnos a simple vista, acompañando a dicha tendencia evolutiva un cambio en los parámetros conductuales del ser humano ¿Por qué ocurre esto?. Pues la respuesta es sencilla: por una clara adaptación. El turismo es un sector que agudiza ese proceso evolutivo, ya que cada vez queda más lejos el asociar la palabra turismo a un viaje en coche a esa playa tan deseada en veranos donde el calor y la ilusión eran los anfitriones sin lugar a  duda.
 
La importancia del turismo a escala mundial crece vertiginosamente y ello conlleva un progresivo nivel de concienciación sobre los innumerables beneficios que puede aportar, ya sea para aquellas personas protagonistas de su uso y disfrute o para aquellas que gestionen su loable desarrollo. Así pues, la competencia aflora y surge la necesidad de "ser diferentes" para poder continuar en la senda de la innovación y del progreso en un sector que nunca dejará de sorprendernos.
 
El destino turístico, incluyendo tanto el tejido empresarial público como el privado, ya sea a escala local, nacional o internacional, debe partir de un doble objetivo: la maximización de beneficios para la oferta y el uso y disfrute para la demanda. El primer acercamiento de la demanda es un momento de vital importancia que determinará la calidad en la relación visitante-destino.
 
La oferta turística actual debe consistir en ofrecer no lo que el cliente realmente quiere, sino aquello que no sabía que quería, pero una vez que lo disfruta se da cuenta de que es lo que realmente ha querido siempre, aunque es necesario matizar que la orientación de la oferta debe estar perfectamente amoldada al dinamismo tendencial que caracteriza al sector turístico del siglo XXI. Esta regla se consigue efectuando una correcta mezcla de valores añadidos en la estancia del visitante en el destino, los cuales irán forjando en la mente del visitante una serie de emociones con un nivel mayor al que esperaban sentir. Así pues, el apego con el destino irá desarrollándose sin que el visitante apenas lo note en determinadas ocasiones, ya que estará tan inmerso en el disfrute de sus emociones que se dará cuenta gradualmente que sus expectativas han sido cubiertas en una medida mayor a la esperada.
 
También es importante destacar que el nivel de exigencia del visitante es cada vez más elevado, ya que la amplia oferta de la dispone para elegir hace que sienta ese "derecho", por lo que debemos ser cautos y efectuar un lanzamiento de un producto que posteriormente cumpla con las expectativas con las que fue diseñado, evitando en todo momento que se produzca una bifurcación del objetivo principal y primario, debiendo aplicarse las herramientas previstas para posibles desviaciones producidas en el los objetivos planteados.
 
¡No hay nada que más venda que un cliente satisfecho!
 
Por último nombraremos algunas acciones de necesario cumplimiento que todo destino debe efectuar si quiere competir y mantenerse en la senda del progreso y el desarrollo:
  • Estar a la vanguardia en las últimas tecnologías de la información y de la comunicación.
  • Vender ilusiones, las cuales serán experimentadas con el uso y disfrute de la oferta.
  • Posicionar la calidad como pilar básico de desarrollo.
  • Crear una marca personal por la capacidad de ofrecer emociones inolvidables que generen un grado de satisfacción mayor al esperado.
  • Hacer ver al cliente que sin él nada sería posible, por lo que constituye la principal pieza del destino.
Fuente: elaboración propia
Presentación: José Miguel Balcera Barrero.

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