El Rincón del Turista

El Rincón del Turista
José Miguel Balcera Barrero

lunes, 28 de noviembre de 2016

LA ACTIVIDAD TURÍSTICA COMO FACTOR DE DESARROLLO EMOCIONAL EN EL VISITANTE

Aunque el desarrollo de la actividad turística tuvo su "boom" en la década de los 50 del siglo XX, desde la antigüedad clásica podemos apreciar un tímido desarrollo que ha ido evolucionado cada vez más hasta convertirse en un sector de referencia en cuanto a dinamismo y diversificación.

La consideración de la actividad turística como un derecho en vez de un privilegio ha ido cambiando unos patrones conductuales en la mente del visitante que han ido dando como resultando una transformación abismal en la percepción del turismo.
La OMT (Organización Mundial del Turismo) define el el turismo como: "actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias en lugares diferentes al de su entorno habitual de residencia o trabajo, por un período consecutivo inferior a un año, con fines de ocio, negocio u otros, cuando el motivo principal del viaje no sea el de ejercer una actividad remunerada".

¿Qué beneficios aporta para el visitante (turistas y excursionistas) la práctica de la actividad turística?

Enriquecimiento cultural

 La cultura de cada destino supone uno de los ejes centrales del desarrollo de la actividad turística, ya que gracias a esa seña de identidad, el visitante puede impregnarse de la esencia cultural del lugar seleccionado para su visita.

Actualmente, el visitante busca sentirse como un habitante más del destino durante su visita, participando y disfrutando activamente en su lugar seleccionado, donde historia, patrimonio, cultura, gastronomía y diversidad se unen para ofrecer la posibilidad al visitante de sentirse como un miembro más de la sociedad que lo recibe temporalmente.

A la vuelta de su viaje, el visitante ha aprendido innumerables cosas del lugar que ha visitado, lo que da como resultado un aumento de su cultura general y específica sobre el lugar en cuestión del que ha disfrutado y al cual volverá si considera que le quedan cosas por descubrir.

Enriquecimiento emocional y experiencial

 En paralelo al desarrollo del turismo ha ido evolucionando en la mente del visitante una idea clara, que no es otra que vivir emociones y experiencias inolvidables en el destino. 

Cada vez queda más lejos la limitación del binomio sol-playa en destinos saturados y maduros prematuramente con el inicio del turismo de masas, todo ello debido a una oferta poco diversificada y concentrada en enclaves territoriales exclusivos. 

Al fin y al cabo, el visitante puede llevarse un souvenir, un recuerdo físico del lugar, pero lo que realmente marcará su paso por el lugar serán las experiencias vividas in situ y en primera persona, las cuales generarán en su mente una sucesión de emociones experienciales que solidificarán la percepción su particular aventura.

Derogación de falsos mitos 

Exclusividad. Al inicio del desarrollo del turismo, la práctica de la actividad se reservaba para segmentos de demanda de un alto poder adquisitivo, rompiéndose dicha idea con la explosión del turismo de masas, donde la actividad turística empieza a ser disfrutada por status sociales de diferente rango económico. El auge del "Grand Tour" de mediados del siglo XVII marcaría un antes y un después en la realización de viajes turísticos.
El turismo se limita a pasar un período de tiempo en zonas costeras. Como se ha expuesto, el binomio sol-playa fue la tipología predominante en el inicio del turismo de masas, adquiriendo la consideración de opción para el uso y disfrute dentro del gran escaparate de productos y servicios que no para de crecer en el sector turístico en la actualidad.

Adhesión a las nuevas tribus viajeras

 Estamos asistiendo al desarrollo emergente de diversas tribus y clanes que protagonizan en la actualidad una importancia considerable en el desarrollo turístico a nivel nacional e internacional.

Millennials, clanes mundiales, profesionales independientes, ejecutivos internacionales, son algunos microsegmentos de demanda caracterizados por un uso particular y exclusivo de la actividad turística, evolucionando algunos a segmentos sólidos y que generan importantes montantes económicos al gasto turístico de países de todo el mundo.

Adquisición de una adecuada concienciación sobre la importancia que el turismo supone para una región

Todo turista que llega al destino seleccionado, dependiendo del destino en cuestión, puede apreciar la adaptación del mismo para la práctica del turismo, desde establecimientos hoteleros, de restauración, hasta servicios de ocio complementario, pasando por oficinas de información turística, centros de interpretación o museos entre otros lugares.

Establecimiento de relaciones sociales

Algunos destinos turísticos turísticos se caracterizan por albergar a turistas y residentes de una amplia variedad étnica, lo que supone una oportunidad loable para el intercambio de patrones conductuales, de costumbres, valores, creencias y percepciones de un conjunto de culturas que se fusionan por un tiempo y que ofrecen un valor añadido a la cultura autóctona del destino en cuestión.

La tolerancia y el respeto adquieren una vital importancia, ya que la libertad de expresión, ya sea cultural o personal, supone la base sobre la que construir un sólido sistema de intercambio social y cultural.











Fuente: Elaboración propia
Presentación: José Miguel Balcera Barrero

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