El Rincón del Turista

El Rincón del Turista
José Miguel Balcera Barrero

lunes, 10 de agosto de 2015

BAHÍA DE CÁDIZ, HISTORIA, CULTURA Y NATURALEZA

Cádiz, la conocida "tacita de plata", alberga rincones que enamoran al visitante, desde el encanto de la capital, testigo de innumerables acontecimientos históricos desde su fundación en el siglo XI a.c. hasta sus relaciones con el continente americano en la era moderna.
La catedral (1722-1838), edificio donde los estilos arquitectónicos Barroco y Neoclásico exponen la belleza de unas técnicas características que invitan a disfrutar de una visita repleta de historia y cultura, Puerta de Tierra (reducto de la que fuera muralla de entrada a la ciudad de Cádiz) del siglo XVI, El Castillo de Santa Catalina (antigua casa palacio del siglo XVII) o el Gran Teatro Falla (inaugurado en 1833), testigo del famoso Carnaval de Cádiz, muestra del patrimonio cultural inmaterial de la provincia.

Podemos seguir enumerando importantes enclaves, pero en esta ocasión viajamos hasta la Bahía de Cádiz, comarca gaditana de 54547 habitantes con una superficie de 1.256 km2, la cual incluye a Cádiz capital, Chiclana de la Frontera, El Puerto de Santa María, Puerto Real y San Fernando.

Es importante destacar la belleza paisajística que ofrecen los municipios de Puerto Real y El Puerto de Santa María, dotando a la bahía con impresionantes cerros, lomas, paisajes de campiña y marismas, todo ello unido a unos bellos arenales que hacen que el visitante disfrute del arte de la contemplación.

La geología ha ido conformando un paisaje caprichoso y lleno de panorámicas donde destacan el paisaje de marisma, la formación de salinas, caños y esteros, condicionando la estructura urbana de las ciudades ubicadas en la zona.

La actividad dinámica del oleaje ha modelado una línea de costa que alterna los tramos de acantilados y las playas, apareciendo una sucesión de zonas urbanizadas y zonas naturales donde los crecimientos urbanos han ocupado los extremos norte y sur, mientras que las zonas centrales conservan sus condiciones naturales.

Su posición estratégica, la actividad portuaria y la facilidad de las comunicaciones con el interior de la península a través del Valle del Guadalquivir, ha favorecido el establecimiento en la Bahía de manufacturas de carácter estatal como el armamento para la defensa o los astilleros, que junto al comercio marítimo y los servicios administrativos ha sido, tradicionalmente, la base económica de las poblaciones de la Bahía de Cádiz. Estas actividades se complementan con la pesca, la acuicultura, el marisqueo y los cultivos salineros, en el litoral y a la agricultura, la ganadería y la producción vitícola, en las zonas de campiña.

El clima, las playas, los espacios protegidos, la cultura, las tradiciones y la gastronomía hacen de la Bahía de Cádiz un lugar privilegiado para el turismo y los deportes de naturaleza, siendo la franja litoral y prelitoral ocupada por playas y pinares, desarrollándose progresivamente una urbanización residencial y el turismo de sol-playa, además de diferentes tipologías emergentes que están actuando como dinamizadoras de este enclave del sur de España.


Fuente: Turismo Cádiz, Consejería de Turismo.
Presentación: José Miguel Balcera Barrero.

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