El Rincón del Turista

El Rincón del Turista
José Miguel Balcera Barrero

jueves, 16 de julio de 2015

LA FIGURA DEL CONSULTOR TURÍSTICO. ACTITUDES Y APTITUDES DEL CONSULTOR JUNIOR Y DEL CONSULTOR SENIOR

Existen diferentes definiciones de consultoría, aunque vamos a comenzar el presente estudios con dos de ellas:
  • Fisher (1993). Es la intervención planificada en una empresa con el objetivo de resolver los problemas existentes en su organización y de implantar las medidas que se consideren convenientes y adecuadas para la solución.
  • Instituto de Consultores de Empresa de Reino Unido. Servicio prestado por una persona o personas independientes, cualificadas en la identificación e investigación de problemas relacionados con políticas, organización, procedimientos y métodos; recomendación de medidas apropiadas y prestación de asistencia en la aplicación de dichas recomendaciones.
Así pues, el consultor, como figura profesional que presta asesoría a un cliente que se encuentra en una situación de inseguridad, ha de ser y mostrarse directivo, dogmático y controlador de la situación en la que presta asesoría.

El cliente busca que su asesor le aporte confianza y una necesaria sensación de dominio de la situación a la que se enfrenta, debiendo ser transmitida esa confianza a través de la experiencia que el consultor presenta, por el porte del consultor, por el comportamiento del mismo, por una imagen adecuada, seria y elegante y un comportamiento que transmita seguridad al cliente.

Principales rasgos que el consultor debe presentar a la hora de prestar un servicio profesional de consultoría turística:
  • Objetividad. Lo primero es analizar la situación que nuestro cliente nos ha solicitado que estudiemos con total objetividad e imparcialidad, sin dejarnos influir por ningún aspecto. Debemos saber en todo momento cuáles son nuestros objetivos y tener claro que estamos trabajando para solucionarlos.
  • Capacidad de análisis. Nosotros, como consultores, debemos ostentar una gran capacidad de análisis de la realidad, conseguida a través de un gran esfuerzo de investigación de la misma. Esta capacidad de análisis se traduce en la facultad de extraer los puntos claves de una situación y de utilizarlos de forma estratégica para la proposición de directrices de actuación que solucionen la situación en la que se encuentra nuestro cliente.
  • Generador de expectativas. El consultor carece de la potestad de tomar las decisiones que considere necesarias, debiendo presentar todas las alternativas que cree existentes para la solución en la que se encuentra. Puede incluso aconsejar sobre cual de las alternativas considera que es más adecuada para encontrar la solución que su cliente busca, aunque nuestro cliente contrata el servicio de una consultoría para recibir varias soluciones ante objetivo concreto.

Entre las distintas tipologías de consultores existentes, nos vamos a centrar en una distinción que hace referencia a la experiencia que el consultor adquiere a lo largo de su trayectoria profesional. En este sentido, el consultor senior es aquel que ha adquirido experiencia en el sector, además de dominar el sector empresarial en su conjunto. Por su parte, el consultor junior es aquel que carece de tales conocimientos y de tal experiencia.
 
Por ello, uno y otro presentan actitudes y aptitudes diferentes, unas cualidades que se irán adquiriendo a lo largo de sus respectivas carreras profesionales.



Presentación: José Miguel Balcera Barrero.

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